Son sitios parecidos, encuentras libros, luces, letras, cadencia en la escritura, mejor digamosle la rica metrica que se deja sentir en cada verso. Te sientas tan cerca del balcón aquel, donde tantas tardes lluviosas estuviste ahi esperando y buscando en la hemeroteca, un periódico que diga algo que te pueda generar una catarsis momentanea. Después decides salir de ese lugar, caminas por el pasillo, tus pasos lentos se dejan escuchar en el eco producido por tanta soledad. Melancolía, asi decides llamarle a ese momento, ese instante en que recuerdas en aquella platica aquel instante de tu vida en que la viste por ultima vez.
Y te ves de nuevo ahí, atraves de las palabras que salen de la boca de él. De su relato tan nostalgico, de las frases que recuerda de ella, de las que tambien ha olvidado. Y tu estas sentada frente a él, no querias recordar ya nada de ella, porque aunque no fue su intención te hirio de alguna forma. Era tu amiga cierto, era más que eso y lo sabes. Y él con su inocencia, quizas, o su tipico accidentalismo, tan impertinente como siempre se sienta y quiere conversar contigo, pasar un buen rato recordando aquel tiempo que ahora puedes llamarle pasado.
Si las cosas pasan, asi lo dices… te sientas una vez más, mientras diriges tu mano hacia la mía. No sé que hacer en ese instante, pero si sé algo, eres alguien especial y se que ella también lo es para mí. Si los quiero a los dos, han sido mis amigos. Y entonces la luz del día comienza a cesar, ya es tarde… y seguimos ahi sentados recordando un poco de lo que fue, de aquellas travesuras que fueron más bien nuestros experimentos, y es muy raro que yo este contigo platicando tan amenamente después de tanto mal entendido. Y fueron unos días muy extremos donde nadie sabia nada, donde las cosas eran muy obvias.
Y era de tarde, llovía y los árboles se movían. Y todo parecía igual apesar de ser distinto, ahora ya no esta y nosotros seguimos platicando. Y me costo volver a verte, porque trataba de aniquilar lentamente tu recuerdo, no quería saber nada de tu voz, ni de tus ojos, ni oír una vez más tus ideas, ni tus relatos. Quería deshacerme de ti,
y a la vez deseaba recordar tiempos:las tardes de café, las tardes de ciber, de biblioteca y los años de kinder. Necesitaba reirme junto a ti mientras recordabamos la vez que vomitaste frente a mi, aunque heramos tan pequeños. Recordar nuestras charlas de aquellos tiempos de secundaria, de prepa y luego el distanciamiento inoportuno por aquella mala frase. Pero somos amigos, tu, ella y yo.
Y nada ha cambiado, ni la tarde aquella, porque esta fue parecida. Es como una fotografía blanco y negro, de esas bonitas que suelen colgar de las paredes en los museos. Y es lindo saber que sigues conmigo, que el café se termina durante la platica pero nuestros recuerdos pueden seguir fluyendo sin el. Un pié, un café, un vodka… una tutsi y un bubaloo son nuestros simbolos, eso dice algo de lo que fue en un tiempo. Y seguiste recordando a ella, tu me recordaste a ella y ella me recordo a mi, aunque ya no este. Los dos guardamos algo de ella. Los dos, o mejor dicho los tres fuimos uno durante algun tiempo, durante aquella adolescencia que se esfumo cuando decidimos ser mayores de edad.
Y comenzamos de nuevo, y me pregunto ¿por qué no termina la platica?, si,ya dijimos todo mientras tu café y mi vodka se introducían por un trago en nuestras traqueás. Queda saliva para seguir y memoria para continuar, pero el tiempo comienza a desaparecer entre la obscuridad del día, preguntas por mi teléfono, te miro distante y no quiziera dartelo apesar de tan rica tarde que pase contigo, pides un lapicero, me pones la mano frente a mí y entonces comienzo a escribirlo sobre tu mano y tu bromeando dices el tipico ¿a qué hora puedo hablarte?.. te miro una vez más distante porque tu sabes, esa mala frase dejo un mal sabor de boca, aún asi te respondo y te observo tus lindos ojos miel mientras tu esperas mis palabras, y me remonto a aquel tiempo y recuerdo aquel beso, no sé que pase por tu mente en este momento. Quizas estas recordando algo o simplemente esperando la hora en la que puedas llamarme, dejo de ver tus ojos, suelto tu mano para siempre y te digo a las 8 pm como siempre lo hacias de lunes a viernes.
Los escalones comienzan a quedar arriba de nuestros pies, el olor de café se disipa con la menta que juegas en tu boca mientras sigues platicando sobre cosas que ya no importan.Vas junto a mi, y hace tiempo que no recordaba la sensacion de caminar junto a un amigo de tantos años, de camianar junto alguien que ya no queria recordar. Quiero que te vayas y comienzo a cortar la platica, si fue una linda tarde pero solo eso, esperaré tu llamada quizas para salir otro día al café y al vodka, y nos esperara otra plática, espero que la próxima hables sobre el libro que hoy te llevas bajo el brazo.
Nos vemos pronto, te acercas me das un abrazo y un beso en la mejilla, sonrio doy la vuelta y me voy a seguir mojandome bajo la lluvia…
Continuará…