Intacto, perpetuo, el teléfono sigue ahí como la ultima vez que hablamos, aún vivía mi madre. Estabamos cenando cuando de pronto sonó, me levante y eras tú, simplemente querías hablar conmigo. Me senté en el sofá y entonces después de colgar jamas volvimos a hablar. Yo me fui un tiempo, cuando volví en navidad encontre una postal para mí, era tuya. Una de esas que tienen pingüinos, nieve, esferas y un santa clause mal viajado. Ese día lo que menos esperaba era un regalo de ti, pense que no et acordarias. Fui a la computadora, inicié sesión y ahi estabas después de tanto tiempo de ausencia. Quizás con los cambiios y las distancias te habías olvidado de aquel mal entendido que habia surgido meses atrás. Platicamos un momento, preguntaste que habia sido de mi vida, y entonces comenzé a contarte descriptivamente cada momento malo que habia transcurrido mientras ambos nos ausentamos uno del otro, ¿por qué contarte solo lo malo?… quizás porque sugiere más relevancia en ese momento. Te comente lo de mi madre, la ausencia y el dolor que dejo en mi. Después comenzaste a contarme sobre ti, dijiste que estabas estudiando, que te agradaba lo que hacías, entonces te dije: debo salir, después hablamos. Me fui aquella tarde, volví a aquel pasillo donde el eco de mis pies resuena tras haberme acercado o alejado, buscaba alguien con quien conversar, alguien que me preguntara sobre mi, solo sobre mi.
Entonces llego ella que se observaba con una gran sonrisa, se acerco, me saludo con un beso en la mejilla como siempre, me di un abrazo y comenzamos a charlar de los distintos parajes de nuestras vidas, ella seguía con la misma rutina, mientras que la mía se transformaba en un presente y futuro incierto, porque asi sucede cuando a uno le falta valor y decision detras de cada palabra, detras de un sí y un no. Sentadas aquella tarde, tomamos un vodka porque el café me produce agruras. En un momento ella te recordo como aquel vidrio roto que corto un pedazo de piel, que hirio lentamente lo que comenzaba a generarse dentro de su bomba de sensaciones.
Sabes, me volví a ir después de aquella plática con ella. Me dijo que debía ser la misma niña que conoció y que fue su mejor amiga hace tantos años, que la vida debía seguir aunque las personas no estuvieran ahi, porque estamos de paso. Las ausencias se hizieron visibles, ni tu, ni ella, ni mi madre tampoco, todo se escapaba de entre las manos y la impotencia no generaba coraje para salir adelante sino una depresión exhuberante. Tras las cortinas de aquel cuarto se escondia el sol, yo dormida aún y sin ganas de salir a mirar el cielo azul, nada parecía importar y los sueños comenzaban a ser tensos y dificiles de lograr.
Me levante por un instante, inice sesión después de meses de no revisar el correo, encontre un email tuyo. Escribias desde Europa, ya no estudiabas, ahora estabas de gira por España, Madrid, Italia y Alemania. Habias alcanzado tus sueños con la música de cámara, escribias como si fuera un telegrama, quizas lo hacías para no perder contacto. Apague la luz aquel día, y comenze a pensar en ti, en lo mucho que habrias cambiado, ya era más de un año de no vernos. Eres el hijo prodigio de tu familia, ya no eres un don nadie en la vida.
Al día siguiente decidí pasar años sin saber de ti porque realmente ya no me importabas, comenze a olvidarte lentamente, profundamente y para siempre. Las vacaciones que le siguieron, fui de nuevo a aquel lugar, era una tarde igual de lluviosa que la primera, me mojé porque decidi caminar bajo aquellas gotas que hace tanto no sentía. Tuve que recurrir a un tequila aquella tarde para recuperar mi temperatura corporal. Llegue a mi casa, las 8 pm y sonó el telefono, la luz tenué, el sofá donde mismo, pero esta vez yo contesté. Cuando decidiste dejarme escuchar tu voz, yo opte por colgar el telefono. No quiero hablar contigo jamás, porque aunque eres algo, ya no me interesas, porque perdiste tiempo esperando, perdiste tiempo encerrado en tu egoísmo. Porque tuve miedo y no estuviste ahi, porque en mi desesperación y ansiedad desapareciste como humo de cigarro.Porque decidiste no ver mis lagrimas mientras lloraba, porque mis palabras no conmovían ni un minimo recuerdo del ayer, porque tu decidiste irte de mi. ¿para que volver después?
Y esta vez no era de tarde cuando comenzé a vivir sin ti… y fué de tarde cuando vi por ultima vez aquellos ojos miel, fue de tarde cuando converse con ella en aquel pasillo. Y no fue de tarde cuando solte tu mano para siempre. Ahora te siento distante, estas lejano y ausente de mi. Y quizás te recuerde entre mis risas solitarias, entre mis soliloquios ausentes y carentes de verdad, estas ahi en aquel rincón donde se ponen las cosas viejas que no sirven más, ya ni siquiera eres una fotografía blanco y negro de esas bonitas que cuelgan de las paredes de los museos, ya no inspiras nada.
Ahora ya es la tercer parte del día ….
